Estoy bastante emocionado con Sweezy. No he profundizado más en Teoría del desarrollo capitalista (en estas semanas de frenesí, fechas límites y agobios parece que uno se vuelve reacio a los libros que no traen sinopsis en la contraportada y economizamos los esfuerzos de lectura por querer abarcar más), pero sí he estado indagando en Internet (que, a pesar de lo que digan muchos, puede llegar a ser una magnífica fuente de información si no nos olvidamos de “trillar”).
Un par de artículos de la Monthly Review (la revista que él creó y de la que fue editor hasta su muerte), y algunos comentarios volcados en foros de Economía han dado un vuelco a mi investigación sobre las compañías multinacionales del petróleo. No terminaba de articular las ideas que he ido deshilando de toda la información que he encontrado sobre multinacionales petroleras, y ha sido Sweezy quien me ha dado una clave para interpretarlas.
Me refiero aquí a la concepción de Sweezy del proceso de acumulación capitalista, principalmente tal y como lo expresa en Monopoly capital. Voy a intentar volcar aquí las ideas más importantes para mí, y que creo resultan muy útiles para entender ciertos procesos contemporáneos (entre ellos, el de la economía de las petroleras).
En un contexto de economía monopolística, Paul M. Sweezy concibe empresas con beneficios crecientes: empresas con capacidad creciente para reducir sus costes y al mismo teimpo aumentar sus ventas (principalmente gracias al marketing y a la posición de dominio en el mercado). Así, se generarían unos superávits crecientes de enormes dimensiones, hasta el punto de provocar un paradójico problema: ¿qué hacer con todos esos beneficios? La respuesta natural sería dedicarlos a la inversión para seguir aumentando así los beneficios, pero esto ya no es posible poque el consumo no alcanzaría tales niveles de absorción. Así, la inversión deja de ser rentable y se crea una tendencia al estancamiento económico. Quizá lo más interesante de esta teoría (con enormes reflejos en la economía contemporánea) sea las salidas o válvulas de escape que, según Sweezy, tomaría ese capital para intentar paliar la mencionada tendencia al estancamiento: gasto en marketing, gasto imperialista y militar, y operaciones financieras. Esto nos da claves analíticas para comprender las vinculacioens de determinadas industrias (como la petrolera) con acciones militares y postcolonialistas de los países del Norte, así como la marcada tendencia a la concentración de las empresas o los exorbitantes salarios de los consejeros de administración de las mayores compañías.
No quiero adelantar demasiado, porque son ideas que desarrollaré en el trabajo y que pretendo exponer en clase. Aún así, tenía ganas de dejar constancia de mi “descubrimiento” en el blog, y de afirmar que Sweezy “nos ayuda a comprender”…
